Reparacion lavavajillas Madrid
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Cómo ahorrar con el lavavajillas

Existe una serie de medidas fáciles de llevar a cabo que pueden suponer un gran ahorro a la larga, tanto de electricidad como de agua. Esto incide directamente en las facturas que nos llegan a final de mes y además en la reducción de la contaminación.

 

A continuación le proponemos los 9 consejos principales sobre cómo ahorrar con el lavaplatos:

1. Llenar el lavavajillas

El consejo más práctico sobre cómo ahorrar con el lavavajillas es probablemente este. Se calcula que encendiendo el lavaplatos solamente cuando está completamente lleno, se ahorra en torno a un 40% de agua y energía a final de mes. Este porcentaje puede variar según la marca y el modelo del que dispongamos, pero es aún más grande cuando se compara con lavar los cubiertos como se hacía tradicionalmente, es decir a mano.

 

2. El programa adecuado

Es recomendable usar el programa de lavado que sea de la menor duración y temperatura posibles. Esto no quiere decir que retiremos los cubiertos del lavavajillas sin que terminen de estar limpios, sino de no conformarnos con usar programas que a priori alcanzan de sobra para tener limpia la vajilla. Es recomendable ir haciendo pruebas para encontrar cuál es el programa más económico posible para conseguir el resultado de limpieza que buscamos. Viene a ser parecido a evitar matar una mosca a cañonazos. Lavar a menor temperatura permite ahorrar la energía eléctrica que se usa para calentar el agua, y lavar con menor duración ahorra tanto energía como agua.

 

3. Las pastillas eficaces

No siempre las pastillas de las marcas más caras son las mejores. En ocasiones nos sorprendemos cuando nos encontramos un producto barato que funciona igual de bien que más uno caro. Antes de decidirse por una marca de manera irreversible, es muy interesante probar las distintas opciones que ofrece el mercado en cuanto a pastillas, comenzando por las de menor precio. En algún punto del camino nos encontraremos con la eficacia que necesitamos, sin necesitar apuntar más alto, que viene a ser sin necesitar comprar más caro.

 

4. Retirar los restos del plato

Es recomendable retirar los restos grandes de los platos y demás vajilla antes de introducirla al lavavajillas. No se trata de fregarlos a mano antes de meterlos en el lavaplatos, sino de quitar los restos grandes de comida, en especial los sólidos y grasos. Esta tarea puede realizarse con un tenedor o una servilleta de papel, para evitar gastar agua en el proceso.

 

5. Vigilar la cal

Dependiendo de la zona del país en el que nos encontremos, las aguas son de menor o mayor calidad. Esto es, su dureza, que no es más que la composición mineral que presentan. Esta información normalmente puede consultarse en el ayuntamiento de cada localidad. Es recomendable usar productos anti-cal cuando en nuestra región las aguas son duras, pero cuando las aguas son de mayor calidad, no es necesario comprar estos productos. Puede ser una fuente considerable de ahorro tenerlo en cuenta.

 

6. Elegir la mejor hora

Con la reciente incorporación de la tarifa energética por horas, la electricidad no cuesta lo mismo a todas las horas del día. Es interesante estudiar las gráficas horarias de precio y compararlas con nuestras rutinas y costumbres, para analizar si es posible encender el lavavajillas cuando el precio por KWh es más bajo. La rutina y la programación son necesarias para sacarle rendimiento a esta medida, aunque no siempre es posible, dependerá de las horas en las que trabajamos y estamos en casa.

Consejos para ahorrar con el lavavajillas

 

7. Comprar lo eficiente

Si no hay más remedio y el actual lavavajillas no es posible repararlo, es conveniente comprar un modelo de alta eficiencia energética. La mayoría de los electrodomésticos actualmente incorporan una etiqueta que los define dentro de un sistema de clasificación, que se rige por la cantidad de consumo que producen. Estos baremos incluyen medidas de electricidad, gas, agua, detergente… Dependen del aparato en concreto. Es un sistema de clasificación que se basa en letras y símbolos. Normalmente, los de eficiencia mayor (A+++), presentan un precio mayor. Sin embargo, se considera que en un año se amortiza ya la diferencia de precio gracias a lo que se ahorra con su menor consumo, y a los diez años presentan un ahorro considerable. Sobre todo se nota el efecto cuando es sinérgico: teniendo todos los electrodomésticos de casa con una alta eficiencia energética.

 

8. Evitar lavar a mano

En ocasiones surge la tentación de fregar a mano cuando tenemos unos pocos cubiertos sucios, pensando que así retrasamos el uso del lavavajillas. Sin embargo, está más que demostrado que lavar a mano consume más agua y electricidad que haciéndolo con el lavaplatos. Por tanto es mejor introducir esos pocos cubiertos dentro del electrodoméstico, y activarlo cuando esté lleno.

 

9. Jugar al puzle

Colocar correctamente la vajilla y los platos es fundamental para permitir que el agua y detergente circule de forma eficaz, consiguiendo lavados adecuados. Si retiramos la vajilla sucia, podemos ser engañados pensando que el programa de lavado que hemos elegido es insuficientemente largo o caliente, o que la pastilla no es buena. Sin embargo el error puede estar en la forma en la que colocamos los artículos dentro. En el manual de cada modelo de lavavajillas se explica el uso que tiene cada rincón de las bandejas que incorpora, y la forma mejor de colocar los artículos.

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